Haciendo el pijo en esto del vino.

Excellent Cork presenta un nuevo tapón que facilita el cierre una vez abierta la botellaHace ya tiempo que empece a pensar en este artículo, cuando descubrí en prensa un novedoso tapón, que con todos los respetos hacía sus fabricantes, al tiempo comencé cariñosamente a denominarlo “el corcho-pezón.
Se trataba del tapón Duo, un nuevo tapón con doble diámetro para un fácil taponado una vez abierta la botella. Así se nos presentaba: “El exclusivo tapón DUO busca dar mejoras y soluciones a los problemas de los consumidores finales, tanto en el sector de la hostelería como a nivel particular. Su simple y a la vez revolucionario diseño de doble diámetro permite un excelente y fácil retapado de la botella”.

Ante esto yo me preguntaba; y ¿el poner el tapón del revés, como se ha hecho toda la vida? que pasa, ¿que no es Cult, o Hipster, o cosas de estas?

Flipaba más cuando leía: “A la hora de embotellar no necesita orientador ya que la parte con el diámetro inferior puede ir hacia arriba o hacia abajo indistintamente, no influye en la funcionalidad del tapón, y una vez en la botella no se aprecian la diferencia de diámetros”, diciendome para mi, venga es que encima tendría bemoles que nos hiciera falta instalar un orientador de corchos en la taponadora para colocarlo.

Luego resulto que este tapón fue uno de los ganadores de esta edición del Concurso de Innovaciones Tecnológicas de Enomaq 2015, y me di cuenta de cuan burdo soy, no viendo la genialidad ni aunque me la presenten en bolas.

No obstante seguí leyendo cosas, resulta que por tan sólo 236 €, podía servir copas sin tener que descorchar la botella, gracias a  Coravin, un sofisticado artilugio alabado nada menos que por Robert Parker. Una vez adosado a la botella, se atraviesa el corcho mediante una aguja finísima que inyecta gas Argón, lo que hace que parte del vino pase a un pequeño depósito para su degustación. Al tiempo, el gas inerte preserva el resto del vino, manteniendo sus cualidades al no haber entrado en contacto con el oxígeno. Con este dispositivo no hay que retirar el corcho ni la cápsula, que permanece intacta.

Digo yo, puestos a divertirnos, cuanto mejor inyectar helio, que también es inerte, en vez de argón. Así, al finalizar la botella, se puede aspirar la botella, parrafear unos gorgoritos  y echar unas risas con la cuadrilla.

O como David Muñoz,, revolucionó en Madrid Fusión el mundo del vino. Lo sirvió en pipetas, en cucharas que el sumiller introducía directamente en la boca del comensal, con esferas de whisky de malta en el interior de la copa, para beber con pajitas y centrar todas las percepciones en boca y no en nariz, en la concha de una ostra recién extraída, y ‘aliñado’ con aceite de pepitas de uva o con especias moras.

foto asociada Pero no se lo pierdan: “Un grupo de innovadores, entre los que se encuentra una riojana, han creado Gik, un vino con un color que nunca se ha visto y más dulce de lo habitual”. ¿Que han hecho?, pues le han basificado el PH, y como el azul que les quedaba no era muy fashion, lo han retocado con colorante hasta que han llegado a un tono sulfato de cobre con brillo.

Según sus creadores, sabe a vino y huele a vino, pero más dulce (normal después de machacarle la ácidez) y esta pensado para atraer al público joven, (que digo yo, que son jóvenes pero no gilipoyas). Sólo les ha faltado llamarlo pitufín.

foto asociadaAllí me veía yo, rodeado de botellas vacías sin descorchar, con múltiples gradillas de tubos de ensayo de vinos multicolores tapados con tapones sintéticos, mientras sorbía helio con una pipeta, de una concha de ostra rellena de líquido azul con esferitas brillantes. Luego me desperté y me fui renegando para la cama, por quedarme sopa en el sofá después de una copiosa cena.

No es mi intención en este artículo, el molestar a las personas y firmas comerciales aquí citadas, sino que debe tomarse como una visión humorística del asunto. Al fin y al cabo, todo es publicidad. Como dice mi amigo Joseba: “Lo importante en esta vida es que hablen de ti, aunque sea bien”; y es que en este país, cuando hablan muy bien de ti, es que estás muy jodido, o muerto.

Me alegra también, ver como otros autores, recapacitan sobre estos aspectos y similares, véase:

 “El profesor Palacios propone desestimar numerosos aparatos fruto del marketing que complican más la vida que la facilitan”.

No estamos solos, siempre nos quedará …..

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¿Puede ser el vino mas barato que el agua?

Siempre mantengo que el vino no tiene por que ser caro. Se elabora con uvas, siendo su cosecha anual y la vid una planta especialmente prolífica, su elaboración es sencilla (aunque nos empeñemos en complicarla) y su conservación a medio plazo no tiene especiales dificultades. Pero, ¿Puede ser el vino mas barato que el agua?.

Pues si, hoy en día es fácil encontrar en las estanterías de algunos de los mercados más grandes de Australia vino más barato que el agua. El abanico de precios nos puede llevar desde botellas de vino tinto de marcas poco conocidas por sólo un dólar australiano (aproximadamente 0,71 €)  a un muy popular vino blanco que se vende a 2,99 dólares australianos (aproximadamente 2,13 €), pasando por los muy usados bag in box de 4 litros de vino tinto por 17 dólares australianos (aproximadamente 12,1 €).

Sea cual sea su elección, le costará proporcionalmente menos que una botella de 350 ml de agua, que por lo general se vende a 2,50 dólares australianos (aproximadamente 1,78 €).

foto asociada¿Cómo es posible?

No es la primera vez que este tipo de escenario de precios es noticia en Australia, pero hoy en día la situación es muy grave, según afirma el profesor Kym Anderson del Centro de Investigación en Economía del Vino de Adelaide, y sobre todo teniendo en cuenta que el precio incluye impuestos al por mayor y al por menor.

Los precios de todos los productos se han visto afectados por varios factores relacionados entre sí. Debemos tener en cuenta las tasas de cambio actuales (aumento en el valor del dólar australiano frente al dolar USA. entre principios de 2011 y 2013 ), que han provocado la caída de la demanda internacional disminuyendo el volumen exportado y provocando un exceso de producto en el mercado interno. Este es también un incentivo para las importaciones, de manera que han crecido las ventas de vinos importados en el mercado interno”. En este escenario, la competencia entre los productores locales ha crecido, derivando en una bajada de precios

Otro factor que contribuye al bajo precio de los vinos australianos es el impuesto sobre el alcohol, que varía según el producto.

“En Australia hay un sistema en el que el vino y la sidra tienen diferentes impuestos”, de manera que se carga un impuesto basado en el valor de venta del producto, en lugar de por la cantidad de alcohol que tiene, lo que significa que si el vino se vende barato, el impuesto también es muy bajo.

Así los vinos caros, soportan también un impuesto más alto, lo cual también crea una división dentro del propio sector.

Habría que tener también en cuenta los problemas relacionados con el alcohol en Australia, con un aumento constante de los problemas de salud asociados con el alcohol, así como los relacionados con el orden social y la violencia derivada de beber en exceso. Así las solicitudes de ambulancias en Victoria se duplicaron en los últimos diez años, y muchos episodios están relacionados con el consumo de alcohol, aumentado también el número de hospitalizaciones debido a la cirrosis de hígado según datos de los servicios de urgencias.

Las bebidas alcohólicas han sido siempre baratas en el país y con este sistema de  impuestos, muchos abogan ahora por establecer un precio mínimo para estos productos o aumentar los impuestos sobre el vino parareducir algunos de estos problemas de salud

Crédito: BBCOtro factor que mantiene el precio de los vinos asequibles es el duopolio de dos grandes supermercados, Woolworths y Coles. Las dos empresas controlan más del 70% de todas las ventas de vino en el comercio minorista.

Los productores de vino elogian las inversiones realizadas por estos supermercados en la industria, pero también señalan la necesidad de revisar la situación debido a su escaso poder frente a ellos, lo que se refleja en la caída en cascada del margen de beneficio del sector productor.

A esto debemos sumar un exceso de oferta”, de manera que existe un debate para reducir la producción de vino en un 10% en todas las regiones para contener este exceso y restaurar de nuevo en equilibrio, pero nadie quiere hacer eso. En general, los bajos precios de los vinos australianos parecen aceptables para algunos productores y una victoria para los consumidores que buscan una botella de calidad y asequibles por menos de 10 $. Y tal vez también es una victoria para los grandes minoristas, que son vistos como salvadores de algunos productores que necesitan reducir su exceso de oferta.

No obstante , a largo plazo la situación no es sostenible y se está trabajando desde el gobierno para corregirla, debido a que se esta experimentando una depreciación del valor de algunas marcas que los enólogos australianos ayudaron a construir durante mucho tiempo. Si bien, va a ser muy difícil que los consumidores vuelvan a un sistema de los precios que tenga más que ver con la calidad de los vinos que se consumen.

Mas putas que en vendimias.

 

foto asociadaSeguro, que con este título alguno habrá pensado en el incremento de señoritas de moral distraída que se produce durante las vendimias, dada la alta afluencia de temporeros solitarios que acuden al evento. Pero no, resulta que en esas fechas no se está para tonterías.

Recientemente escucho comentarios y leo artículos sobre lo ocurrido esta pasada vendimia en Rioja, como (¿Qué se ha hecho mal en esta complicada vendimia?), en el que se habla sobre este tema y del cual me encanta su magistral clase de catequesis y comparto su opinión sobre la edulcoración (caramelización incluso) de la información que nos transmite el Consejo Regulador y los principales medios de comunicación.

Disiento, no obstante, en la aplicación de cualquier manual de usuario puntualizado, esta claro que hacer las cosas bien en la viña siempre va ayudar; el que la lleva bien en carga y sanidad sale victorioso venga el año como venga y el que juega con muchos kilos y ahorros en costos y mano de obra, debe de pasar el todopoderoso septiembre rezando a su santo preferido para que este sea sano, seco y soleado.

Pero “esto es vino” y la expresión “pasarla más putas que en vendimias”, vino para quedarse. Por más que se programe, planifique y controle; cada año viene como viene y cientos factores escapan de cualquier control. Por lo que siempre, epílogos, viticultores y demás responsables del negocio tendrán que tomar importantes decisiones inmediatas sin saber con total precisión las consecuencias de las mismas; y eso es muy jodido. La catequesis solo sirve para acercarnos a Dios, no para ser Dios.

foto asociadaCualquiera del oficio se habrá encontrado en el trance, de que tras haber visto y leído toda suerte de profecías meteorológicas, tener a toda la cuadrilla esperando su sabia decisión con la típica frase de “¿Que hacemos Jefe?, cortamos mañana y no cortamos” . Y tu ahí, con aplomo y gallardía: “Yo creo que lo mas adecuado será cortarla mañana”.

Luego resulta, que además de no haber caído más que cuatro gotas, encima se ha tirado toda una semana seca y soleada con lo que esas uvas que estaban a falta de un poco podrían haber sido perfectas. Pero no va a acertar uno todos los días, también podía haberse tirado 3 días lloviendo, y coger esas uvas casi perfectas, aguadas y blandurrrias.

Como conclusión, hagamos las cosas lo mejor posible, que Dios reparta suerte y luego hay que aguantar la vendimia. Y  a otro año mas.

¡Queen as it gets for nothing!

Es decir, como se ponen estos ingleses por nada.

El propietario de Brinkley’s, una conocida cadena de restaurantes de Londres, está promoviendo que los ingleses dejen de consumir los caldos españoles, como respuesta a la actitud del Gobierno de Mariano Rajoy en el contencioso con Giblartar.

La cadena de restaurantes Brinkley’s es uno de los lugares de referencia para los amantes de la buena mesa en Londres. Dispone de varios establecimientos en la capital británica: ‘Brinkley’s restaurant’, un local de cocina moderna, ‘Union café’, ‘Joe’s Brasserie’, ‘Putney station’, ‘Brinkley’s kitchen’ y la vinoteca: ‘Wine Gallery’.

John Brinkley ha asegurado que se encuentra “muy molesto con la actuación de España en Gibraltar y creo que había que hacer algo para cambiar la opinión del Gobierno español”, según declaraciones efectuadas en el Daily Mail. Por este motivo, el empresario ha decidido retirar de sus bodegas todos los vinos españoles.

“He oído que en España hay corrupción política y mucho paro juvenil y creo que el Gobierno español está utilizando Gibraltar para distraer la atención sobre los verdaderos problemas del país”, ha afirmado John Brenkley para tratar de justificar los motivos de su boicot a los caldos españoles.

El empresario londinense no se ha limitado a una iniciativa particular e individual. Al contrario, está animando a otros propietarios de restaurantes de Londres a imitar su campaña de boicot a los vinos españoles, al menos hasta que cesen las colas en la Verja de Gibraltar.

Y no digo yo, que no tenga razón este señor, que en este pais no hay mejor que sacar a relucir un tema patrio como Gibraltar, para que se le olviden a todo quisqui sus problemas y nos tiremos de cabeza todos para allí, sin txapela ni nada.

Lo que no se y me mosquea, es por que la toman siempre los extranjeros con el vino; que se cabrean los ingleses con Gibraltar, a por el vino; que se cabrean los chinos con los paneles solares, a por el vino; que se cabrean los catalanes con “sus cosas”, a por el vino de Rioja; y así siempre …..

Y es que a veces, ya aburrimos.

Hace muchos años, diriguiendome a Valdepeñas a visitar una bodega, entable conversación con un gasolinero mientrás me realizaba el repostaje de combustible, no se como, salió un tópico de La Mancha a relucir y el gasolinero me solto una frase que siempre recordaré: “Estoy de quesos y de molinos hasta los cojones”.

Pués si, a pesar de mi pasión por La Rioja y sus vinos, a veces no logro evitar tener yo también esa sensación. ¿Que sensaciones no tendrán entoncés algún que otro riojano, que no tiene nada que ver con este negocio?. Y es que a veces, ya aburrimos.

Todo esto viene a colacción, de que he leido el siguiente titular: Una empresa de Rioja lanzará la primera cerveza mundial elaborada con vino. Vaya, resulta que en Rioja hasta la cerveza la vamos a hacer con vino !!!

Luego leyendo la noticia con más detalle, nos viene a decir, que las materias primas serán importadas y malteadas por un maestro malteador previamente a su elaboración en la localidad Nalda, en unas instalaciones que se encuentran junto a la bodega y van a hacer una cerveza artesanal que utilizará, en la segunda fermentación, concentrado de mosto procedente de las uvas de la región en sustitución de la glucosa, con lo que afirman será ‘la primera del mundo que tendrá un componente del vino’.

Sobre todo esto cabría matizar:

La cerveza, se hace con cebada, que en la Rioja también tenemos y muy buena. No todo es vino.

El agregar mosto concentrado de uva para efectuar la 2º fermentación (la que produce el gas carbónico del producto final) no significa que se esté utilizando vino. Asi tambien, para algunas otras variedades de cerveza se agrega en este momento, todo tipo de melazas, jarabes de fruta o lupulo en las mas tradicionales.

El mosto concentrado de uva es un endulzante muy utilizado en la industria alimenticia, y para el caso de la cerveza, puede resultar una variante interesante que aporta notas gustativas particulares durante la 2º fermentación. Pero esto no significa en absoluto que esa cerveza está elaborada con vino.

El mosto concentrado, pierde cualquier tipicidad que pudiera tener, en el proceso de concentración, con lo cual es igual que sea de Rioja que de Cafarnaum. Por tanto la noticia no deja de ser un típico argumento de marketing para intentar una diferenciación, diferenciación que por otra parte, parece ser que en Argentina ya estan haciendo hace un par de años dos cervecerias artesanales, una de mendoza y otra de el bolson.

Finalmente, seguro que será una cerveza cara. Aún así, la probaré, pero no creo que la iniciativa sea la solución para acabar con los excedentes del Rioja.

Cordovin Blush Wines

Pués si, resulta que los claretes ahora se llaman blush wines “vinos sonrojados” y aquí sin saberlo, con el tirón que tiene el nombrecito.

Como cabría esperar de los anglofonos, nos cuentan hasta su historia, que transmito cual aparece en la bibliografía:

A principios de los años 70, la demanda de vino blanco excedía la producción de uva blanca, por lo que muchos productores de California elaboraban vino «blanco» con uva tinta, empleando un tipo de sangrado con mínimo contacto de los hollejos, considerándose mejor cuanto más blanco.  En 1975, el White Zinfandel de Sutter Home sufrió una fermentación detenida, un problema en el que la levadura muere antes de que toda el azúcar se haya transformado en alcohol. El vinicultor Bob Trinchero lo dejó reposar dos semanas, y tras catarlo decidió vender este vino más rosado y dulce.

En 1976, el escritor de vinos Jerry D. Mead visitó los Viñedos Mill Creek en el Condado de Sonoma, California. Charlie Kreck había sido uno de los primeros en plantar vides Cabernet Sauvignon en California, y ofreció a Mead un vino hecho de Cabernet que era rosa claro y aún no tenía nombre. Kreck no lo llamaba White Cabernet porque era mucho más oscuros que los blancos de uva tinta de la época, aunque no tan oscuro como los rosados que conocía. Mead bromeó sugiriendo el nombre Cabernet Blush (‘Cabernet ruborizado’), pero esa tarde telefoneó a Kreck para decirle que ya no pensaba que el nombre fuera una broma. En 1978 Kreck registró la marca «Blush». El nombre cuajó como marca comercial para los vinos semidulces de productores como Sutter Home y otros.

En fin, que un tal Sutter Home se le paro un depósito de Zinfandel White (algo parecido a nuestra extinta Garnacha roya, el vino de la Asunción, “ni es blanco, ni es tinto, ni tiene color”), asi que hablo con su amigo Charlie Kreck que también había tenido problemas con un depósito de Cabernet y se lo contaron a su colega jerry Mead ( el ocurrente de los 3) que soluciono el problema inventandose un nuevo tipo de vino, el “Blush Wine”.


Y mientrás, nosotros aquí en Rioja, con una amplia tradicción vitivinícola en estos vinos, discutiendo si tienen que tener esta intensidad colorante o la otra, si hay que quitarlos de en medio por que no están legislados, que si tal, que si cual, y ahora para colmo leo como alguna bodega nacional aparece en prensa como innovadora, por sacar al mercado estos vinos. No aprenderemos nunca.

Leo también, que los blush wines armonizan muy bien con queso fresco de cabra, pastas con salsas de tomate, salmón y langosta (estos últimos del Najerilla, claro está). Lo que yo digo,,,,, Cordovin Blush Wine.