Este año las inspecciones de trabajo, que habitualmente cuidaban de mirar a los ‘sin papeles’ y a los ‘sin contrato’, están  mirando con lupa a las cuadrillas de familiares indirectos y/o conocidos que acuden a vendimiar.

En la Comunidad hay dos tipos de vendimia, la profesional, que contrata temporeros o una máquina vendimiadora; y la conocida como ‘los domingueros’, en la que toda la familiar pasa la jornada entre cepa y cepa, y se caracteriza porque no existe relación de intercambio económico (más que un buen almuerzo).

En el caso de la vendimia familiar acuden también familiares indirectos del viticultor, como primos o conocidos de toda la vida, este vínculo no está dentro de los parámetros que marca la legislación por lo que las multas se pueden alinear en contra de quien lo practique. En la opinión de Luis Torres, responsable sindical de UAGR,vendimiar en familia “es una práctica cultural que no define la economía del viticultor», razón por la que considera las sanciones en esta línea “un exceso”. Leer mas.

Españoles empujados al campo por la crisis
 
Estampas de vendimia
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