Este año decidí acertar mis predicciones de vendimia si ó si, así que lo haré  a pocos días para darse por finalizada la vendimia a nivel nacional. Una vendimia rápida para algunos, que la hicieron con máquinas, y problemática para los que tienen o quieren hacerla manual, por la complejidad de la contratación de mano de obra.

La maduración, que iba de libro, se complico al final con las lluvias Mateas acompañadas de altas temperaturas, bajadas de intensidad colorante y blandeamiento de uvas en algunas parcelas. Al final menos problemas de los esperados, ya que un tiempo inmejorable, seco y con temperaturas hasta 4ºC superiores a la media, acompañó en la recta final.

La posible uva podrida que pudo preocupar tras las lluvias, afecto a muy pocas parcelas  y por el contrario supuso un buen riego para otras a las que ayudo a engrosar el grano y rematar una buena maduración. Finalmente las bayas alcanzaron pesos y tamaños medios de otros años, pero los racimos menos cuajados en general. arrojaron finalmente una merma significativa de la producción final.

¿Problemas en bodega?. Como no. Destacable el muy alto grado de los blancos y algunas partidas tintas, sobre todo  a finales de vendimias. También algunos desajustes entre maduraciones alcohólicas y polifenólicas y como no también alguna superproducción, que no todas las viñas pasaron sed, para eso está el riego.

Una cosecha reducida, respecto a año anterior, en La Rioja, España ( «pedrisco», “gota fría”) y Europa, lo cual permitirá enjuagar los excedentes que permanecen del año anterior. Habrá que confiar en la exportación, a pesar del Brexit y los aranceles USA, para colocar estos vinos con un mercado interior que permanece bajo y estancado.

Después todo, una cosecha de muy alta calidad, tal vez memorable. En bodega no se ha terminado, comienzan otras etapas. Y falta la segunda vendimia, la de los papeles, muchos papeles.

PD: No olviden mantener muy bonitas las ermitas, y que no falten flores, este año se la han ganado.

 

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